martes, 14 de agosto de 2007

el pan nuestro de cada día



Esta es una pieza intervenida que funciona como el punto de partida de
una acción. La obra fue realizada para una muestra colectiva de foto-objeto
en el espacio para las artes Libélula. La pieza basicamente consistió en
la impresión de una fotografía en la que se veía una mujer con señales
de violencia, esta fotografía fue impresa en un pastel. El pastel fue
exhibido en la muestra y luego fue partido y ofrecido a los invitados
quienes lo comieron.
La obra reflexionaba sobre el tema de la violancia doméstica, partiendo
de la aceptación y la cotidianidad de esta situación, representada aquí por
un ritual típico de casa y celebración: EL pastel. La acción retaba a
tragarse literalmente esta situación, como suele suceder en la vida real,
cuando incluso las víctimas, se guardan la verdad y esta acaba con sus
vidas en diversos niveles, el físico, el emocional, el espiritual.

ALejandro Marré

1 comentario:

Erzsêbet dijo...

El Silencio Y El Temor pueblan El Imaginario Colectivo en Nuestra Maltratada Guatemala. El Tragarse las palabras, El Conformismo Y La Pasividad Efectivamente conforman El Pan Nuestro de Cada día.
Excelente su Arte.